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En ocasiones, un simple gesto trasciende su significado incorporando una fuerte carga simbólica para dotarse de una nueva connotación. Eso es, precisamente, lo que ocurriró la tarde de ayer cuando nos prestamos a apagar la luz por espacio de una hora en nuestros hogares. Con esta sencilla acción estuvimos reafirmando nuestro compromiso personal por procurar unas condiciones de calidad ambiental que hagan más amable y justa nuestras vidas.
Alejandro Jodorowsky
Creare: Engendrar, Producir. Crear.
Compartimos la Crencia de que la Creatividad está reservada a unos pocos priviligiados. ¿Qué ocurriría si empezamos a "entrenarla"? y ¿qué papel juega la escuela en todo ésto?
Algunas pinceladas a tener en cuenta:
La Persona: originalidad, flexibilidad, elaboración, análisis, síntesis, comunicación, redefinición, sensibilidad ante los problemas, nivel de inventiva.
El Proceso: preparación, incubación, inspiración o formulación de las ideas, verificación o valoraación de las ideas.
El producto: la valoración de creativo reside más en el observador que en el producto.
Ambientes Creativos: incentiva la curiosidad, no da importancia a las recompensas aunque las haga efectivas, fomenta la autoevaluación, incentiva el autoaprendizaje, busca crear un clima de libertad, comunicación y afecto en el aula, rehuirá del sentido del ridículo, pospondrá juicios, valorará los procesos antes que los resultados, motivará las preguntas ante que buscar asentimientos,propiciará actitud de juego...
Anque las normas y la sociabilización dictamina cómo hemos de comportarnos de forma adaptada, podemos contextualizar un espacio en el aula, para fomentar la creatividad y trabajar con nuestro censor, entendido éste como esquema cognitivo introyectado, que subyace a nuestro comportamiento social.
En el fondo instintivo de nuestro ser no pensamos, sentimos. Estamos hechos de emociones. A lo largo de los siglos nos habíamos esforzado en domarlas, en encerrarlas en sistemas de vida ordenados y represivos. Ante su dictado sólo cabía resignarse o rebelarse. Actualmente vivimos en un mundo que nos abruma con tentaciones y decisiones múltiples y tenemos que decidir en soledad, sin referentes claros, quiénes somos y por qué nos merece la pena vivir y luchar. Esta nueva libertad reclama la adquisición de una brújula, es decir, de las habilidades y las herramientas que permitan navegar con inteligencia emocional por los cauces imprevisibles de nuestras vidas.
Este libro recorre las distintas etapas de maduración emocional y social del ser humano no sólo como individuo, sino también en relación a las personas que conforman nuestro entorno: padres, hijos, pareja, compañeros, amigos… En el umbral del siglo XXI las emociones, gracias a las puertas abiertas por la neurociencia, pueden catalogarse, comprenderse e incluso gestionarse: son la llave de nuestro centro neurálgico, llámese cerebro, alma, conciencia o libre albedrío. Conocerse a uno mismo permite descubrir las fuentes de nuestra felicidad, nuestra ira y nuestro dolor para poder convivir armoniosa y plenamente con nosotros mismos y con los demás.
Lecturalia, Red Social de Literatura, Comunidad de Lectores y comentarios de libros.
Erase una vez un hombre que, mientras caminaba por el bosque, encontró un aguilucho. Se lo llevó a su casa y lo puso en su corral, donde pronto aprendió a comer la misma comida que los pollos y a conducirse como éstos.
Un día un naturalista que pasaba por allí le preguntó al propietario por qué razón un águila, el rey de todas las aves y los pájaros, tenía que permanecer encerrada en el corral con los pollos.
- Como le he dado la misma comida que a los pollos y le he enseñado a comer como un pollo, nunca ha aprendido a volar -respondió el propietario-. Se conduce como los pollos y, por tanto, ya no es un águila.
Sin embargo, insistió el naturalista, tiene corazón de águila y, con toda seguridad, se le puede enseñar a volar.
Después de discutir un poco más, los dos hombres convinieron en averiguar si era posible que el águila volara. El naturalista la cogió en brazos suavemente y le dijo: "tú perteneces al cielo, no a la tierra, abre las alas y vuela".
El águila, sin embargo, estaba confusa, no sabía qué era y, al ver a los pollos comiendo, saltó y se reunió con ellos de nuevo.
Sin desanimarse, al día siguiente, el naturalista llevó el águila al tejado de su casa y la animó diciéndole: "Eres águila, abre las alas y vuela". Pero el águila tenía miedo de su yo y del mundo desconocido y saltó una vez más en busca de la comida de los pollos.
El naturalista se levantó temprano al tercer día, sacó el águila del corral y la llevó a una montaña, una vez allí, alzó al rey de las aves y la animó diciendo: "Eres un águila y perteneces tanto al cielo como a la tierra. Ahora abre las alas y vuela".
El águila miró alrededor, hacia el corral, y arriba, hacia el cielo. Pero siguió sin volar. Entonces, el naturalista la levantó directamente hacia el sol. El águila empezó a temblar, a abrir lentamente las alas, finalmente con un grito triunfante, voló alejándose al cielo.
Es posible que el águila recuerde todavía a los pollos con nostalgia; hasta es posible que, de cuando en cuando, vuelva a visitar el corral, pero el águila nunca ha vuelto a vivir vida de pollo. Siempre fue un águila, aunque fue mantenida y domesticada como un pollo.
James Aggrey
James Aggrey
Tras varios años impartiendo clases en un colegio de Carolina del Norte, James Aggrey volvió a Africa llegando a ser uno de los más destacados profesionales en Achimota College de lo que entonces se llamaba Costa de Oro, colegio recién inaugurado y que llegó a ejercer mucha influencia. Suya, del dr. James Aggrey, es la frase o proverbio de que para tocar un piano son necesarias tanto las teclas blancas como las negras. Es decir, buscaba la armonización de las razas. E intentó inculcar a los africanos el respeto por ellos mismos como en la parábola que reproducimos aquí.
MODELO TECNOLÓGICO.
Para adaptarse a las necesidades de la sociedad actual, las instituciones de educación superior deben flexibilizarse y desarrollar vías de integración de las tecnologías de la información y la comunicación en los procesos de formación.
Paralelamente es necesario aplicar una nueva concepción de los alumnos-usuarios, así como cambios de rol en los profesores y cambios administrativos en relación con los sistemas de comunicación y con el diseño y la distribución de la enseñanza. Todo ello implica, a su vez, cambios en los cánones de enseñanza-aprendizaje hacia un modelo más flexible. Para entenderlo conviene situarnos en el marco de los procesos de innovación, además de familiarizarnos con el modelo pedagógico tecnológico; modelo integrador de los anteriores modelos educativos más tradicionales.
El modelo tecnológico se centra en el aprendizaje.
Incorpora estrategias didácticas y pedagógicas como: el aprendizaje autónomo, cooperativo y colaborativo, y aprendizaje orientado al desarrollo de la creatividad.
El proceso de aprendizaje, genera la interacción personal profesor -estudiante, estudiante-estudiante, estudiante-material educativo.
La comunicación, los recursos y medios destinados para esta facilitan la comunicación sincrónica y asincrónica.
La evaluación del aprendizaje se fundamenta en nuevas técnicas de evaluación y coevaluación.
La asesoría pedagógica (tutoría) como espacio para la reflexión en la práctica educativa en la que interactúan el docente, los estudiantes, las comunidades virtuales de aprendizaje y los contenidos.
Para su implementación real se recomienda seguir una serie de etapas que contemplen:
- El desarrollo de Contenidos: que incluirían, Producción intelectual, Diseño curricular, Actualizaciones de Contenidos.
- El Diseño Instruccional: que incluiría aspectos como, Análisis de material, análisis tipología de usuario, guion instruccional, técnicas y didácticas, situaciones pedagógicas.
- El Diseño Multimedia: Proceso de Preproducción, Proceso de Producción, Proceso de Post- Producción
- Soporte en ambientes virtuales.
