Tantos cambios nos acontecen, no sólo individuales sino también grupales.
Y estamos tan acostumbrados a digirirlos, sin saber qué hemos másticado,
que no es de extrañar que hasta los que más sabían, hasta los más sabios...los Maestros,
anden perdidos y desorientados...
Ay cómo me acuerdo de Don Félix. Que bien nos trataba...
Construía con sus palabras y su dedicación, nuestras pequeñas almas...
Y cómo hablar de almas con estas teclas huecas, electrónicas que se enmarañan...
... espero que le vaya bien
Y se adapte a esta aula sin aula, a esta lección libre y la vez empantallada, a esta cercanía a todo imaginaria...
Que le vaya bien es mi forma de darle las gracias!!

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